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Cólicos del bebé: por qué ocurren y cómo calmarlos

El llanto inconsolable después de comer, el vientre tenso, las piernas encogidas hacia el pecho. Si reconoces esta imagen, ya has vivido el cólico del lactante. Si estás a punto de ser madre, vale la pena saber qué son y cómo afrontarlos antes de que ocurran.

Bebé llorando por cólicos del bebé

¿Qué son los cólicos del lactante?

Se habla de cólicos cuando un bebé sano llora más de 3 horas seguidas, más de 3 días a la semana, durante al menos 3 semanas. Es la «regla del tres» de Wessel, el criterio más usado por los pediatras.

Suelen aparecer entre las 2 y las 6 semanas de vida y desaparecen solos, en la mayoría de casos, hacia los 3-4 meses.

¿Por qué ocurren?

La ciencia no lo tiene del todo claro, pero hay varios factores que contribuyen:

  • Inmadurez digestiva: el sistema nervioso del intestino todavía se está desarrollando.
  • Gases: el bebé traga aire al mamar o con el biberón, especialmente si el agarre no es correcto.
  • Sensibilidad a proteínas: en algunos casos, sensibilidad a la proteína de leche de vaca (en fórmula o a través de la leche materna).
  • Sobreestimulación: el bebé acumula tensión durante el día y la libera al anochecer.

Cómo calmar un cólico

1. Movimiento rítmico

Mecerle suavemente, pasear en brazos o en mochila portabebé. El movimiento continuo regula el sistema nervioso inmaduro. El porteo ha demostrado reducir significativamente el llanto en bebés con cólicos frecuentes.

2. Calor en el vientre

Una bolsa de agua templada (no caliente, siempre envuelta en tela) sobre el abdomen del bebé puede aliviar la tensión. El contacto piel con piel tiene un efecto similar y además regula la temperatura y la frecuencia cardíaca.

3. Masaje abdominal

Con el bebé boca arriba, masajea el vientre en sentido horario con movimientos suaves y lentos. Alternar doblar las piernas hacia el pecho ayuda a expulsar gases.

4. Ruido blanco

El sonido del aspirador, el agua corriendo o las aplicaciones de ruido blanco pueden calmar al bebé al recordarle el ambiente intrauterino, que era bastante ruidoso.

5. Revisar el agarre o el biberón

Si das pecho, una asesora de lactancia puede ayudarte a mejorar el agarre para que el bebé ingiera menos aire. Si das biberón, elegir un biberón anticólico de calidad puede reducir los gases de forma notable.

Cuándo llamar al pediatra

El cólico es un diagnóstico de exclusión: hay que descartar otras causas antes. Consulta siempre si el bebé tiene fiebre, no gana peso, el llanto es muy agudo y repentino, o hay sangre en las heces.

Cuídate tú también

Un bebé con cólicos es agotador. Pedir ayuda, turnarse y darte permiso para salir un momento no es abandono. Es sobrevivir. Los cólicos son temporales — cuando terminen, apenas los recordarás.

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